Un Último estudio publicado en la AsociaciÓn Americana de CÁncer concluye que las personas que se han expuesto a radiografías en el pasado, cuando este tipo de pruebas no estaba tan controlado como ahora, tienen mayor riesgo de padecer meningioma (cáncer cerebral primario que en la mayoría de los casos es benigno, aunque puede derivar en maligno). Los investigadores señalan que las radiografías son necesarias, aunque el estudio revela que su uso debe ser moderado para evitar perjudicar a los pacientes. Los autores hacen un llamamiento a la tranquilidad de los pacientes que acuden con regularidad al dentista: “A pesar del riesgo indicado en este estudio, las personas no deben tener miedo. El estudio se refiere a exposiciones pasadas y no a las actuales, que involucran menos riesgo”, narra el informe. Además, el estudio se basó en el recuerdo del paciente, “por lo que hay que tener en cuenta el sesgo de la memoria”, concluye.
El Consejo General y la American Dental Association (ADA) mantienen que los dentistas deberán seguir prescribiendo radiografías de forma responsable y solo cuando sea necesario para llevar a cabo un diagnóstico o tratamiento odontológico, y se anima a los pacientes a aclarar con el dentista cualquier duda relacionado con la salud bucodental. Asimismo, el Consejo General considera que para poder probar la relación entre radiografías dentales y el riesgo de desarrollar un tumor cerebral sería necesario realizar más investigaciones rigurosas para llegar a esta conclusión.


