«Ser dentista ya no es un chollo»

Dos operaciones policiales en menos de veinte días contra clínicas dentales indican que a la odontología española le ha salido un doloroso flemón. Óscar Castro, de 55 años, madrileño afincado en Murcia, es el actual presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas de España. Hombre «risueño y bromista», en las fotos sonríe sin enseñar los dientes. «La cosa no está para bromas».

– ¿Ha cambiado mucho la profesión?

– Muchísimo. Hemos pasado de ser muy pocos a estar sobresaturados. Hoy sobran dentistas y faltan bocas. En España hay más del doble de los que recomienda la OMS.

– ¿Florecen las vocaciones o las ganas de forrarse?

– ¿Forrarse? En los dos últimos años más del 80% de los recién graduados han pedido el certificado de buena conducta para irse a trabajar al extranjero. Aquí estamos viviendo de la fama de antaño. De los tiempos en que La cabra mecánica cantaba: «Tú que te mereces un príncipe o un dentista…». Entonces había muy pocos odontólogos y se ganaba dinero.

– ¿Ya no?

– La de mis hijos, también dentistas, es la generación de las clínicas dentales ‘low cost’. Ser dentista ya no es un chollo. Algunas de esas franquicias obligan a sus profesionales a ser autónomos y van a porcentaje. En la odontología actual ya no existen los salarios de lujo.

– Pues sus precios siguen dando vértigo.

– Esta es una profesión liberada. Los precios estratosféricos dependen de a qué dentista vayas y lo que te ofrezca. Conozco el caso de una señora a la que por una prótesis removible en una consulta privada le pedían 600 euros y en una franquicia que salía mucho por la tele le habían dado un presupuesto de 2.500. Querían ponerle unas fundas que no necesitaba. Eso sí, le ofrecían una financiación estupenda.

– ¿Las franquicias son su peor dolor de muelas?

– Llevamos denunciando mucho tiempo ese modelo de cadenas marquistas que hacen la mínima inversión y buscan los máximos márgenes comerciales. ¿Cómo? Con falsos autónomos, utilizando materiales de baja calidad…

– ¿La odontología es una vía rápida para amasar dinero negro?

– La burbuja inmobiliaria ha dado lugar a burbujas secundarias. Gente que tenía dinero y quería moverlo entró en las clínicas dentales porque la permisividad de la Administración consentía que sin ser profesional se pudiera tener una clínica dental cualquiera con tal de que hubiera profesionales contratados. Esa burbuja se acaba de pinchar.

– ‘Así que el blanqueo dental era esto’, dice el chiste.

– Ja, ja, ja… Sí, lo he oído. Es muy bueno. Una clínica dental puede servir para blanquear dinero, pero más del 80% de las transacciones se hacen hoy con tarjeta de crédito. Y nosotros no tenemos IVA, así que no se lo podemos aplicar al paciente. Otra cosa es que en una clínica dental te hagan una rebaja por pagar en efectivo y sin factura, como ocurría en cierta franquicia. Eso ya indica algo.

– ¿Tiene muchas caries el sistema?

– Nosotros pedimos que el propietario de una clínica dental tenga que ser dentista. Y que las coberturas de la Seguridad Social se amplíen. España es uno de los lugares más económicos de Europa para arreglarse la boca. Alemania es mucho más caro. Pero allí el Estado te paga el 60% del tratamiento.

– Tal vez si ir al dentista no hubiera sido tan caro esas franquicias no habrían triunfado.

– Niego la mayor. Yo creo que cobro el justiprecio del trabajo que hago y de los materiales que utilizo. La odontología puede ser costosa pero no cara. Mire, no hay nada más económico que cepillarse tres veces al día. Y le puedo asegurar que España es uno de los países donde menos nos cepillamos los dientes. Si tú no le cambias el aceite a tu coche y explota el motor, luego no te quejes de la factura del mecánico.

 

Fuente: http://www.larioja.com/culturas/201602/21/dentista-chollo-20160221010919-v.html

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